La chica bien

Nora Charles Jr.

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600full-myrna-loy.jpgEl 31 de diciembre de 1899 comenzó aparentemente como cualquier otro glorioso día para el matrimonio Charles: tomar un buen desayuno tras el sueño reparador, leer el periódico en el salón, salir a pasear y al hipódromo a media mañana, un almuerzo ligero,… El único cambio en su rutina era prepararse para la fiesta que despediría el siglo.

Por supuesto sería una fiesta de la que se hablaría durante meses. La organizaba la buena de Trudy Jones (de los Jones de toda la vida) y eso siempre era una buena noticia. Nadie montaba fiestas como Trudy. Es cierto que habría gente disfrazada, y eso a Nora le parecía algo vulgar, pero también habría orquesta en directo y se rumoreaba que también acudiría un grupo de malabaristas.

Nora estaba emocionada por todos los planes que tenía para los próximos días. El pequeño Nick estaba en San Francisco y ellos viajarían al día siguiente para esperar allí el nacimiento del bebé. Aún faltaban unas semanas, pero ya no podían retrasar mucho más el viaje. Si hubiera sido por sus padres llevarían en la mansión familiar desde hace meses, pero a ella le encantaba Nueva York en invierno …. ¡y a Nick le encantaba cualquier sitio que no incluyera a sus suegros!

Después de picar un poco y de arreglarse llamaron a un taxi para ir al Plaza. El bebé llevaba algo inquieto desde el segundo sándwich de pepino … pero aún faltaba tiempo, no había por qué preocuparse.

La cena fue incluso mejor de lo que los Charles habían imaginado. La orquesta era simplemente maravillosa, la comida espectacular y los malabaristas le daban al evento el encanto que los disfraces le quitaban.

Al empezar el baile Nora empezó a sentirse algo intranquila, pero estaba disfrutando tanto que intentó minimizar las molestias. Sin embargo, el bebé decidió que también quería participar en la fiesta. A las 23:45 del 31 de diciembre de 1899 Nora Charles rompió aguas.

En el taxi Nick intentaba que su esposa se centrara en la respiración mientras pensaba qué podía haber pasado. Quizá fue el picante del Bloody Mary … la abuela Hillton muchas veces hablaba de que para provocar el parto no había nada mejor que masticar guindillas. Si seguramente había sido eso…

En San Francisco no se tomó con demasiada alegría la noticia del nacimiento de la pequeña Nora. No gustó que el parto hubiera sido asistido entre Nick y un barrendero negro que trabajaba por allí, tampoco gustó que se produjera en un taxi parado en medio de un gran atasco camino al hospital y por supuesto gustó menos que el viaje programado se atrasara “indefinidamente” a causa del parto prematuro. Su nacimiento, como muchas veces se encargó de recordarle su abuelo, sólo fue el inicio de una enorme sucesión de desilusiones.

La vida de Nora Jr fue tal y como cabía esperar de alguien de su estatus o al menos eso es lo que se podía ver desde fuera. Quizá por la influencia del Bloody Mary prenatal o por haber nacido a principios de siglo pero desde muy pequeña la pequeña desarrolló una fuerte personalidad y unos gustos muy marcados: no toleraba que le marcaran normas o límites y recibía cualquier castigo o reprimenda con la mejor de las sonrisas. Su padre la llamaba “su pequeña y risueña aventurera”, indudablemente eran rasgos agradables en un bebé que se pasaba la mayor parte del día cuidado por niñeras, pero al llegar a cierta edad, la cosa se volvió molesta para los Charles quienes, siguiendo el consejo de los Hillton, enviaron a su hija a su primer colegio para señoritas.

Con sólo cuatro años Nora ingresó interna en Annie Wright Schools de Washington donde demostró su gran inteligencia así como unas envidiables dotes para conseguir lo que se proponía. Sabía camelar tanto a sus profesoras como a sus compañeras de modo que siempre era para ella la porción más grande de pastel, siempre tenía el lazo más grande o siempre dormía arropada con un par extra de mantas.

En una de sus visitas vacacionales los Hillton dictaminaron que la niña no estaba siendo bien educada y que no había mejor manera de enderezarla que mandarla a un colegio católico. Así fue como Nora viajó por primera vez a Inglaterra. A los nueve años ingresó en el St. Mary’s School de Ascot donde debería permanecer hasta los dieciocho.

Pero tampoco este colegio conseguía eliminar la “vena rebelde” de la niña. Cierto es que Nick no veía nada malo en que su hija fuera como era, pero Nora insistía que no era adecuado para una señorita ser así desde tan tierna edad. Primero debería aprender a comportarse correctamente y cuando supiera cómo era el mundo podría elegir cómo actuar en su vida. En este punto de la conversación Nick se callaba y pensaba que lo que ocurría realmente era que su hija ya había elegido cómo actuar.

En el verano de 1913 el abuelo Charles comentó que era antinatural que la niña se educara en un colegio totalmente rodeada de mujeres. ¿Cómo iba a saber enfrentarse a la vida real si no conocía a más hombres que a sus familiares?. Así que se preparó la matrícula para el St. Columba’s college en Dublin. En tan sólo unos días la ya no tan pequeña Nora Jr descubrió que estar con chicas era divertido, pero estar con chicos era MUY divertido. Siempre estaría agradecida por ello a su abuelo Nicholas.

En 1918 se fundó en Pensilvania el Rosemont College, la directora notificó personalmente a los Charles que estarían encantados de formar a su hija y prepararla para el mundo real. Nick y Nora conocían a muchas de las familias que iban a mandar a sus hijas allí y también veían con agrado el no estar separados de Nora Jr por un océano. Así que la mandaron llamar y la matricularon para ese mismo curso.

Si bien en el Rosemont la prepararon debidamente para poder estudiar cualquier carrera universitaria, Nora Jr tenía muy claro desde hacía tiempo que la vida real podía enseñarle mucho más que cualquier escuela. A lo largo de su educación había viajado mucho y había conocido mucha gente de diferentes países. Las lenguas muertas, el baile de salón o las buenas maneras eran divertidas y podían ser útiles. Pero a ella le interesaban las personas, sus vivencias, sus costumbres. Está claro que las personas muertas también habían tenido vidas interesantes, pero era mejor ver lo que ocurría a tener que leerlo en un libro.

Al salir del college pidió permiso para hacer su Grand Tour y se lo concedieron. En 1920 comenzó realmente su vida.

Bio:

Abuelos paternos: Inmigrantes griegos
- Nicholas Charles (Chalambrides): Médico jubilado de Sycamore Springs.
- Hellen Charles: Ama de casa orgullosa propietaria de un gran jardín inglés en pleno USA.

Abuelos maternos: Le ceden a su hija la propiedad de una línea de ferrocarril, varias minas de plata y un aserradero entre otras cosas.
- William Hillton: Magnate residente en San Francisco.
- Emily Hillton: Esposa de magnate también residente en San Francisco.

Nick Charles I: Padre y cabeza visible de las empresas familiares. Ex-policía y ex-pinkerton ahora disfruta de su merecido descanso en su mansión de Gold Coast en Long Island.

Nora Charles Sr: Madre y origen de la fortuna familiar. Actualmente se dedica a la cría de fox terrier de pelo duro como amateur.

Nick Charles II: Primogénito y heredero de la fortuna Charles. Tenía 11 años cuando nació Nora. Estudió medicina y derecho para no defraudar a ninguno de sus abuelos (eso dice mucho de su forma de ser, según Nora Jr). Actualmente dirige en la sombra los negocios familiares, no en vano sabe imitar la firma de sus padres a la perfección desde los 10 años. Adora a Nora y haría casi cualquier cosa por ella aunque intenta ser severo con ella “por su bien”

Cronología

1900 – Nacimiento en taxi en NY
1904 – 1909: Annie Wright Schools. Washington.
1909 – 1913: St. Mary’s School Ascot. Ascot, Inglaterra. Colegio católico.
1913 – 1918: St. Columba’s college. Dublin, Irlanda. Colegio católico, mixto.
1918 – 1920: Rosemont College. Pensilvania. Grados de Artes, ciencias y letras.
1920 – 1922: Su particular Gran Tour
1922 – presente: Livin’ la vida loca

La chica bien

No está muerto lo que yace eternamente Aviso_a_roleantes Estrapo